Uno de los factores que podría explicar la crisis financiera mundial fue el incremento excesivo del apalancamiento en el sistema bancario, tanto dentro como fuera del balance. En muchos casos, los bancos se apalancaron en exceso mientras aparentemente mantenían sólidos ratio de capital en función de sus activos ponderados por riesgo.
El comité de Basilea , como parte de sus reformas introdujo un ratio de apalancamiento sencillo, transparente e independiente del nivel de riesgo, que sirviera de medida complementaria creíble a los requerimientos de capital en función del riesgo.
La finalidad de este indicador es limitar la acumulación excesiva en el los niveles de apalancamiento a fin de mitigar los efectos desestabilizadores de la reducción del apalancamiento en el sistema financiero. Cabe indicar que durante la última crisis, los mercados financieros forzaron al sector bancario a reducir su apalancamiento de una forma tal que acentuaron las presiones bajistas sobre los precios de los activos. Este proceso de desapalancamiento agravó el círculo vicioso de pérdidas, la caída del capital bancario y la contracción del crédito disponible.
Con la implementación de este indicador se espera:
(1) Restringir la acumulación de apalancamiento en el sector bancario para evitar procesos de desapalancamiento desestabilizadores que pueden dañar el sistema financiero en general y la economía; y
(2) Reforzar los requisitos de capital basados en el riesgo con una medida de “respaldo” simple, no basada en el riesgo.
Se espera que este indicador este implementado a partir del 01 de enero del 2022.


